
El caballo por ser un animal de presa desarrolló su percepción a tal grado que, en ese punto, se encuentra muy superior a nosotros los humanos, que por ser depredadores y no ser capaces de detectar situaciones del medio ambiente, que para el caballo son indicadores de peligro, interpretamos sus comportamientos instintivos como reacciones de maldad o agresión, generando así una falta de comunicación entre nosotros y el caballo.
A pesar de esto se ha creado a través de los siglos una estrecha relación hombre-caballo, detectándose en estas dos especies evidentemente muy diferentes algunas similitudes tan básicas como la necesidad de sociabilización y dentro de estas el establecer jerarquías en las cuales es indispensable el respeto mutuo. Es aquí donde nos preguntamos ¿como los equinos establecen los escalafones y el respeto dentro de sus grupos sociales? La respuesta la encontraremos en una forma de comunicación que no es ajena a la del hombre pero la mayoría de las veces no nos detenemos a comprender y la pasamos por alto. Es el lenguaje no verbal del caballo lo que le permite la comunicación con sus pares y desde que el hombre ha entrado en su espacio se hace de suma importancia conocer y entender sus comportamientos, signos o señales.
Independientemente del fin por el cual nos relacionamos con los caballos, independientemente de la disciplina o trabajo, siguen siendo animales, lo cual implica un manejo con ciertos riesgos, por esto la importancia de comprender el lenguaje no verbal del equino para un mejor manejo.
A pesar de esto se ha creado a través de los siglos una estrecha relación hombre-caballo, detectándose en estas dos especies evidentemente muy diferentes algunas similitudes tan básicas como la necesidad de sociabilización y dentro de estas el establecer jerarquías en las cuales es indispensable el respeto mutuo. Es aquí donde nos preguntamos ¿como los equinos establecen los escalafones y el respeto dentro de sus grupos sociales? La respuesta la encontraremos en una forma de comunicación que no es ajena a la del hombre pero la mayoría de las veces no nos detenemos a comprender y la pasamos por alto. Es el lenguaje no verbal del caballo lo que le permite la comunicación con sus pares y desde que el hombre ha entrado en su espacio se hace de suma importancia conocer y entender sus comportamientos, signos o señales.
Independientemente del fin por el cual nos relacionamos con los caballos, independientemente de la disciplina o trabajo, siguen siendo animales, lo cual implica un manejo con ciertos riesgos, por esto la importancia de comprender el lenguaje no verbal del equino para un mejor manejo.