14 de mayo de 2011

Desensibilización y Comunicación

Desensibilización "artificial"
Desensibilización
Desde su nacimiento comienza un entrenamiento natural en el cual debe acostumbrarse a ciertos estímulos, debe aprender a diferenciar el peligro real, lo dañino y lo que no, como los sonidos propios de la naturaleza, ramas, tormentas, otros animales inofensivos como pájaros y sus vuelos inesperados, etc.
Todo lo que nosotros hoy en día conocemos como desensibilización, algo que tal vez le enseñamos a algunos caballos, ellos en su estado de libertad lo hacen naturalmente gracias a que poseen sentidos externos muy desarrollados, lo que en conjunto con los sentidos internos (entiéndase por esto a la memoria, imaginación, sentido común, etc.) puede discernir en una situación vital, si es peligrosa o no. Esto le permite vivir de cierta forma en paz y no huir por cada mínimo estimulo de la naturaleza.

Comunicación
Para todo lo anterior, tanto por su supervivencia, sociabilización y estabilidad en el grupo los caballos necesitan una constante comunicación con sus congéneres ya que son muy perceptivos y emocionales.
El silencio y la sutileza son los factores que destacan en su forma de comunicación.
Su cuerpo lo usan tomando distintas posturas que definen precisamente su estado anímico y de salud. La forma de caminar dice mucho y hasta los tonos de la piel dicen algo.
En conjunto con su comunicación corporal poseen un repertorio de vocalizaciones que utilizan ya sea para hacerse notar, advertir algún peligro o simplemente mostrar un estado de felicidad o agrado.
Hacen uso de los conocidos relinchos, susurros, chillidos y hasta rugidos. Si bien están imposibilitados para hablar, sus vocalizaciones son suficientemente claras a la hora de demostrar o transmitir algo.
Como anteriormente dijimos el sistema de comunicación del caballo es bastante completo, además de su comunicación corporal, vocal, distinguimos también la táctil y olfatoria. Táctil porque sobre todo los mas jóvenes encuentran seguridad cerca de los mas grandes, además de los mimos o limpiezas que se dan unos a otros.
Y por ultimo pero no por esto la menos importante, esta la comunicación olfatoria o química. Es gracias a esto que entre ellos se reconocen o distinguen los padrillos a las yeguas en celo, marcan su territorio, encuentra agua y alimento, reconocen los potrillos a sus madres y viceversa.